¿Y qué voy a escribir? Pues todo, lo que suceda. No pienso acallar a mi arrítmico corazón. Él llora por ti más aún de lo que lloro yo. Y tengo frío, pero hace calor. Tengo un frío que sale de dentro y cubre por fuera, de la cabeza a los pies.
¿Sabes que tienes el alma más bonita del mundo? No sé los demás, pero yo la veo. Es majestuosa, es increíble, es como... algo así como la criatura más bonita que jamás haya visto. Tiene mil colores, los colores del mundo que tú aprecias como nadie; tiene mil formas, las formas que dibujas como nadie; tiene mil personalidades, las personalidades que tú interpretas como nadie; tiene... Lo tiene todo. Es demasiado hermosa, es cegadora. Además, causa dependencia. Deberían prohibir almas como la tuya, pues una vez se muestran no se olvidan, quedan grabadas para siempre, fiel retrato de su portador, amor inmortal en un cuerpo etéreo. Incongruencias que causan un dolor mayor que que me duela la sangre, corriendo por todo mi cuerpo, guerrera implacable.
Ni yo sé qué escribo, ni tú sabes quién eres.

No hay comentarios:
Publicar un comentario