chocolamina's Last.fm Journal

viernes, 22 de marzo de 2013

Fragmento 1, Capítulo 1 de Mi Historia Surrealista.

El calor abrasador parecía derretir el asfalto. Pensaba que en diez segundos vería a los coches quedar atrapados en una masa viscosa y, poco después, ser tragados lentamente hasta desaparecer en el suelo. Seguía avanzando como podía, la pierna dolorida significaba caminar a duras penas, pero lo intentaba. El sol caliente en su espalda, tostándole lentamente. La sangre del costado se había secado casi por completo, creando una dura costra inmensa. Se relamió los labios secos, pero enseguida maldijo su acto al sentir el sabor de la sustancia roja. Al parecer, también se había partido el labio. "No debo mirarme en ningún espejo". Se dijo a sí mismo, pensando que la visión de su cara magullada le horrorizaría y le detendría en su propósito.







Mi mente me ha dicho que escriba esto. Otra vez tal cual iba pensando. Va a ser el primer fragmento del capítulo 1 de una historia. ¿Qué historia? No lo sé. Mi historia surrealista. 

Rebeldía sin límite.

¿Un blog no se trata de poner lo que me dé la gana? En especial este, tan personal...
Bueno, pues os dejo un pedazo de cielo:

http://25.media.tumblr.com/4f49a9610e7035e8d473cf2c3fb531fb/tumblr_mig4wqL1rB1qfklrho1_500.gif

Es Lizzy, Elizabeth Bennet. La protagonista de Orgullo y Prejuicio y una de mis mujeres favoritas de la historia de la literatura. Risueña como nadie. Parece cualquier cosa, desde un caballo hasta una golondrina.

Y después de compartir perfección, os dejo por hoy.




Chocolamina.

miércoles, 20 de marzo de 2013

Dallas y Cherry.


¡Increíble! Al fin se me ha ocurrido algo que escribir. Voy a empezar con un par de fanfics basados en el libro "Rebeldes", de Susan E.Hinton. Que, por cierto, os lo recomiendo fervientemente. Es uno de los mejores relatos que jamás he leído, aunque sea pequeño. "Las mejores cosas vienen en frascos pequeños". 

Bueno, os estaba contando que ya se me ha ocurrido qué escribir. Voy a narrar un Dallas + Cherry. Espero que no os disguste y, si os gusta, ¡mejor aún! 

Así he decidido buscar mi primer rol como Cherry. Bueno, eso de rol... No llega ni a rol. Ni siquiera tenía la cuenta creada. Una noche, aburridos, roleamos un Dallas y una Cherry, que por cierto el primero de estos los hace genial. Un Dallas muy bueno. 

El caso, he recuperado ese MINI rol, que no llegó a ser nada, pues la noche conduce a quedarse dormidos... ¡y aquí lo traigo! Me he limitado a pasarlo a pasado y he añadido pocas cosas, no quería modificar el rol original. ¡Disfrutadlo! O no...







La miró fijamente a los ojos. Medio sereno, medio divertido. Esbozó una sonrisa. Una sonrisa que en otra ocasión habría provocado que se fuera, asqueada, como aquella vez en el Cine de los Automóviles.

-Cherry Valance -sonrió, la expresión en su cara apenas varió un instante y se acercó dando un paso. Ella ladeó la cabeza con una expresión impasible en su cara. "Sonreiría, pero a él no. Sé que a él no debo..." se decía en sus pensamientos. 

-Dallas Winston -le respondió del mismo modo, asintiendo decidida. Su expresión era de puro reto, pero en su interior se libraba una batalla mayor. 

La luz del neón del Club Social lucía persistente, aunque parpadeaba a ratos. Dallas reparó en el extraño hecho de que una soc estuviese en un local de un greaser y, observándola, se rió.

-¿Qué hace una soc como tú en un local tan greaser como este?

-Yo... na-nada-. Tenía una excusa preparada pero esta se quedó seca, al igual que su boca. "Vamos, Sherry Valance, no te sonrojes ahora", se dijo a sí misma, encarándose al chico-. Pasaba por aquí y...

"¡Vaya, qué genial excusa!", se reprendía, todavía hablando consigo misma, "¿qué tiene ese soc?"

-¿Nada? Eso se puede cambiar-. El rostro del muchacho se endureció y, apretando la mandíbula, se acercó aún más a ella. Frente a frente, la abrazó con su brazo derecho por la cintura, acercándola más a él, con fuerza. Entonces sonrió socarrón, sin delicadeza:

-Estás un poco sonrojada o... ¿es el neón?-divertido, miró la lámpara color rosa. 

"Una soc interesante, al menos, para ser un soc". Ese pensamiento provocaba una sonrisa en su cara, esta vez sonora, que trató de ahogar para mantener a la chica en tensión. Se concentró en sus ojos, grandes y contemplativos, sobretodo, confusos y enfadados...

-¡No soy una de tus chicas!-Cherry le devolvió a la realidad con dureza, apretando la mandíbula realmente enfadada. Recordaba claramente la otra vez que él le había tratado de ese modo, en aquél Drive In. La luz del neón la deslumbraba, y sentía el cálido aliento del greaser tan cercano... Las manos de ella se aferraron a sus brazos, tratando de apartarlos. 

-¡Dallas Winston, suéltame ahora mismo o... !

-Me encanta cuando farfullas mi nombre-. El hood interrumpió la amenaza, que se evaporó en el aire. Sonriendo, la atrajo hacia sí. Su manera de gritarle le excitaba de mala manera. Malhumorado por su genio, aunque divertido por su reacción, se inclinó y la besó, para enfadarla, para probarla...

-Nadie ha dicho que lo seas, nena. No tienes por qué ponerte así-finalmente la soltó, sonriendo. 

-Maldito seas...-murmuró Cherry, colocándose bien la ropa, un brillo furioso asomaba en su mirada- ¿No hay nadie normal en este local?-Preguntó lentamente, sonriendo satisfecha mientras esperaba su reacción. 

-Tú misma lo has dicho,-la miró y soltó una desagradable carcajada, señalándola con el dedo índice- no hay nadie normal. ¿Acaso los greasers de aquí somos demasiado sucios y pobres para ti, Milady? -Sonrió con sorna, asqueado. Escupió al suelo, se quitó la camiseta y encendió un cigarrillo, mordiéndolo con los dientes en lugar de sujetarlo con los labios. Volvió a sonreír y sacudió la cabeza, mirando al suelo y a sus ojos, alternando. -Tampoco sabes tan bien como cuentan. 

lunes, 18 de marzo de 2013

¡Hola, Dally!

Al igual que Ángela Vicario se dirigió a Bayardo San Román en su momento, aquí me encuentro yo, transcribiendo esas ideas de "una carta febril" solo que en lugar de ser de veinte pliegos, no llega a las diez líneas. Se trata de tres tonterías que mi lápiz, furioso durante la clase de matemáticas, en un momento de "lucidez", rasgó en un folio arrugado. Sí, estoy abusando de la exageración, pero no sería tan divertido si no tratase de asemejarme a nuestra esposa devuelta de "Crónica de una muerte anunciada".




Hola, Dally.
¿Qué tal? Quiero escribirte. Quiero desbloquearte. Quiero, quiero, quiero. Pero no, no debo. Siento que no importo nada, y eso me reconcome. Duele, ¡joder si duele! JÉ. Joder lo usamos mucho en Canarias. Y coño. ¿Te acuerdas? Te lo dije. Una pregunta: ¿por qué soy tan terriblemente ñoña? No mola. No mola nada. Agh, paso. Y sabes, como siempre. ¡Guau! Esta carta me refleja claramente. Soy yo, yo y nada más que yo. Bah, me callo. Me da vergüenza ya, otra cosa muy mía. Adiós.






Sí, es una tontería mal escrita, pero quería recogerla literalmente. No tenéis por qué leerla.



Chocolamina.

domingo, 17 de marzo de 2013

Voy a escribir frases tal cual circulen por mi mente. Sin plan alguno.

Hay veces que te duele el estómago. No, no se trata de hambre. Las emociones pueden ser muy intensas. Eso sentía Carla una mañana de Mayo. Se despertó temprano, no sabía sí por los nervios, el dolor de estómago o que directamente no había dormido. Para empezar se enfrentó al espejo, dibujando una triste mueca en su rostro:

-¡Estoy horrible!-reprochó a su reflejo, de golpe y sopetón. Se llenó los brazos de cremas y diversos objetos y los dejó todos en la repisa. Abrió botes y más botes, echándose todas las cremas que tenía por la cara. Se enjuagaba y volvía a empezar. Los dientes no podían ser menos, trató de dejarlos impolutos. Con las pinzas intentó quitar cada pelo rebelde de sus cejas y entrecejo y luego continuó con su cabello. Potingue tras potingue, se esmeraba en conseguir un buen aspecto. Embutida en toallas, volvió a sonreír al cristal. Nada, no había cambiado. Siguió un proceso parecido, secándose el pelo. Una vez lista, tocaba su parte preferida.

-¡Este gusano va a tratar de ser una mariposa! -recitó como era ya costumbre cada vez que sacaba el maquillaje. Unos polvos por aquí, otros por allá. Retoquemos este parte, realcemos esta otra. El mantra de la belleza femenina.




Me aburro, me da pereza seguir. Hala. BESIS.

ANCIA, Blas de Otero.

"Imagine mi horror por un momento
Que Dios, el solo vivo, no existiera,
O que, existiendo, solo consistiera
En tierra, en agua, en fuego, en sombra.

Y que la muerte, oh estremecimiento
Fuese el hueco sin luz de una escalera,
Un colosal vacío que se hundiera
En silencio desolado, liento.

Entonces, ¿para qué vivir, oh hijos
De madre, a que vidrieras, crucifijos
Y todo lo demás? Basta la muerte.

Basta. Termina, oh Dios, de maltratarnos.
O si no, déjanos precipitarnos
Sobre Ti -ronco río que revierte-."

jueves, 14 de marzo de 2013

RETO.

Hace unos días leía una historia extraña de una amiga. Era un tanto perturbadora, entre muertes, infidelidades etc Así, no voy a relatar cómo pero así, surgió la idea de escribir un pequeño relato extraño. Sobre un chico asesino, violador, perturbado... Cosas extrañas. Sí, una especie de locura. Pero el reto se manifestó, y aquí estoy publicando el primer pedazo. No creo que muestre mucho más, porque prefiero alejar mis historias de ese estilo en cuanto a trama literaria.
Ante todo, avisar de su pésima redacción, no me ha quedado nada bien. Pero aquí está:



HISTORIA SÁDICA 1:

Llevaba observándola años, para ser concretos cinco. Desde 2° ESO, cuando las hormonas empezaron a disparársele. 
¿Por qué Diana? No destacaba en absoluto. Castaña, con los ojos del mismo color, era una chica más del montón. No era precisamente delgada, pero tenía unos labios preciosos y sus ojos... Dicen que son llamativos y aunque, marrones, no impactasen, tenían un no-sé-qué... Eran alegres, dicharacheros. Chispeaban cuando ella sonreía. Lo peor era cuando se humedecía los labios, le entraban unas ganas de tomarla ahí mismo que sentía como si todo su cuerpo vibrase: desde la punta de los pies hasta el nacimiento del cabello. 
Diana, siempre acompañada de amigas. Tantas veces siendo el centro de atención pero sin ese típico ego. Solamente un fuerte carácter que le hacía imponer a menudo su criterio y le atraía aún más. 



Ahora es cuando cambia vuestra opinión de mí.
Creatividad nula y muy mal escrito. Bueno, es lo que hay.




Chocolamina. 

I can give it all.


The xx -Stars

I can give it all on the first date
I don't have to exist outside this place
And dear know that I can change

But if stars, shouldn't shine
By the very first time
Then dear it's fine, so fine by me
'Cos we can give it time
So much time
With me

And I can draw the line on the first date
I'll let you cross it
Let you take every line I've got
When the time gets late

But if stars, shouldn't shine
By the very first time
Then dear it's fine, so fine by me
'Cos we can give it time
So much time
With me

If you want me
Let me know
Where do you wanna go
No need for talking
I already know
If you want me
Why go
[x2]

I can give it all on the first date
I don't have to exist outside this place
And dear know that I can change

But if stars, shouldn't shine
By the very first time
Then dear it's fine, so fine by me
'Cos we can give it time
So much time
With me
[x2]

I can give it all.


The xx -Stars

I can give it all on the first date
I don't have to exist outside this place
And dear know that I can change

But if stars, shouldn't shine
By the very first time
Then dear it's fine, so fine by me
'Cos we can give it time
So much time
With me

And I can draw the line on the first date
I'll let you cross it
Let you take every line I've got
When the time gets late

But if stars, shouldn't shine
By the very first time
Then dear it's fine, so fine by me
'Cos we can give it time
So much time
With me

If you want me
Let me know
Where do you wanna go
No need for talking
I already know
If you want me
Why go
[x2]

I can give it all on the first date
I don't have to exist outside this place
And dear know that I can change

But if stars, shouldn't shine
By the very first time
Then dear it's fine, so fine by me
'Cos we can give it time
So much time
With me
[x2]

1.886 kilómetros.

Madrid. Capital. Sitio histórico, reino de la cultura, reino de las tiendas, reino de la buena comida... Madrid, fama.

¿Cuántas cualidades se le pueden otorgar a una ciudad de tanta importancia? Es el centro español...

Pues no, no es la típica anécdota sobre Madrid; sobre tiendas, ropa, lujo...

miércoles, 13 de marzo de 2013

First of all.

¡Hola! Estreno blog. De momento no sé qué poner. Intentaré escribir una entrada por semana como mínimo, aunque con lo vaga que soy lo veo difícil...

¡NO DEJES PARA MAÑANA LO QUE PUEDAS HACER HOY, S! -debería decirme a mí misma. Y me lo digo, pero soy tan desobediente que no me hago caso ni a mí.

Bueno, ya me estoy enrollando solo para saludar.

¡Saludos, posibles lectores! Espero que os guste.


Con todo el amor del mundo (¡JÁ!),


Chocolamina.

.



Esta publicación es solo de prueba para poder diseñar el blog. Con foto y todo. Hala, a pastar.