He vuelto a verte al abrir los ojos.
Es muy fácil soñar con los ojos cerrados, llevamos haciéndolo desde pequeños, pero tu recuerdo siempre va más allá. Supera lo convencional, se interpone con la realidad.
Te lloro cuando sonrío, sonrío mientras te lloro.
Y es que cada palabra ha quedado escrita en mi piel a fuego, en la capa más profunda. Tendría que morir para olvidarte.
Y allí está la dura elección, ¿una muerte en vida o morir para borrarte?
¿Y si no quiero? ¿Y si me ato a tu memoria? ¿Y si vago por el cementerio de lo que fue?
Y lloro hasta quemarme la piel.
Y río por llorarte.
Aprieto los párpados con fuerza.
Y vuelvo a abrir los ojos. Y vuelvo a verte.

Me ha encantado.
ResponderEliminar¡Me alegro un montón! Jo, gracias.
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